Centro Veterinario MIRASIERRA C/ Cambrils, 14
Centro Veterinario MIRASIERRA  C/ Cambrils, 14 

Miedo a ruidos fuertes

El miedo a los ruidos fuertes es algo muy frecuente entre los perros, como sucede con las tormentas, petardos o los fuegos artificiales. Existen actuaciones demostradas para controlarlo, como son la creación de un refugio para el animal, la actitud pausada del propietario, la prevención en edades tempranas y el uso, si fuera preciso, de determinados medicamentos, siempre bajo prescripción de nuestro veterinario. Las técnicas de modificación de conducta, ya más complejas, basadas en "habituación" y "desensibilización",  deberían ser supervisadas también por el veterinario.

 

La "creación de un refugio" intenta proporcionarles una zona segura donde refugiarse cuando sientan miedo, asimilandose a una madriguera en la que esconderse. Es frecuente que el perro de forma espontánea trate de esconderse, en un cuarto o en un baño, que generalmente están menos expuestos a los ruidos y luces. Las luces son un anticipo del ruido (fuegos artificiales, relámpagos) y también generan ansiedad. Un transportín sin puerta o una caja grande pueden valer, cubriéndolas con una manta que amortigüe los sonidos. Este refugio debe colocarse en un lugar alejado de las ventanas, para que el perro esté más tranquilo, incluso en la estancia en la que haya elegido para protegerse. Dentro del refugio se puede colocar una cama que le guste, juguetes, premios…..cualquier cosa que incremente la confortabilidad. Este lugar tiene que estar a su disposición, pero no debemos obligarle a estar allí. Por último, insonorizamos del exterior en la medida de lo posible, cerrando persianas y cortinas de la habitación.

 

La actitud del propietario debe ser tranquila, a ser posible acompañando al perro y, si no está demasiado asustado, intentando distraerle con juegos. Es imprescindible la paciencia, hay que aceptarlo sin frustraciones ni enfados, respetar su deseo de esconderse, nada de castigos. Es importante evitar sacarle a la calle en los momentos de mayor ruido, y que no intentemos que supere sus miedos enfrentándole a ellos: eso sólo empeora la situación.

 

Existen varios grupos de fármacos indicados para el tratamiento del miedo a ruidos en el perro. Nuestro veterinario valorará su necesidad en base a los signos que muestre, la duración requerida del efecto y a la respuesta al fármaco. Además de sedantes existen otros productos como feromonas o nutracéuticos que pueden ser de ayuda en cuadros más leves. Es importante resaltar que existe un sedante denominado  acepromacina, muy utilizado, y que está contraindicada en el tratamiento de miedos y fobias, ya que aunque relaja al perro, este es consciente de todos los estímulos, lo que le genera ansiedad a pesar de no ser capaz de responder a ella.

 

Algunas soluciones para tratar fobias, basadas en vendajes o camisetas que realizan compresión sobre el cuerpo, no están respaldadas por ningún estudio científico, por lo que las desaconsejamos.